El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, reconoció que las nuevas tarifas impuestas a las importaciones de Canadá, México y China podrían generar un impacto en los ciudadanos estadounidenses, aunque insistió en que el sacrificio “valdrá la pena” para proteger los intereses del país.
El sábado, Trump firmó tres órdenes ejecutivas estableciendo aranceles del 25 % a productos de Canadá y México, y del 10 % a los de China. Las medidas entrarán en vigor el martes, y se espera que los países afectados anuncien represalias comerciales.
“¿Habrá algo de dolor? Sí, quizás (¡y quizás no!). Nosotros haremos que Estados Unidos sea grande otra vez, y valdrá la pena todo el costo que debemos pagar”, escribió en su red Truth Social, instando a las empresas a fabricar en EE.UU. para evitar los aranceles.
Trump también acusó a Canadá de beneficiarse de subsidios estadounidenses y afirmó que su vecino no sería un país viable sin ellos. Incluso sugirió que Canadá debería convertirse en el estado 51 de EE.UU., lo que generó críticas y reacciones inmediatas en redes sociales y círculos políticos.