El gobierno de Estados Unidos anunció la suspensión inmediata de la emisión de visas de trabajo para conductores de camiones extranjeros, medida que según el secretario de Estado, Marco Rubio, busca proteger la seguridad vial y el empleo de los transportistas estadounidenses.
Rubio afirmó que “el creciente número de extranjeros que conducen grandes camiones por las carreteras estadounidenses pone en peligro la vida de los estadounidenses y perjudica el sustento de los camioneros nacionales”. La decisión responde a la línea política del presidente Donald Trump, que ha endurecido el control migratorio y el otorgamiento de visas como parte de su agenda.
El Departamento de Estado adelantó además que todos los portadores de visas —unos 55 millones de extranjeros— están sujetos a revisión constante. Esto incluye visas de estudiantes, trabajadores y visitantes, con énfasis en detectar posibles violaciones de estancia, delitos, amenazas a la seguridad pública o vínculos con terrorismo. Las publicaciones en redes sociales forman parte del monitoreo.
La suspensión de visas para camioneros se enmarca en la estrategia más amplia de Trump, que coloca la migración y el control de visas como un eje central de su política interna.