La demanda de servicios de salud mental en México ha crecido de forma notable, sobre todo entre la población joven, lo que refleja una disminución de los prejuicios en torno a padecimientos como ansiedad, depresión o riesgo suicida. Según el Observatorio Nacional de Salud Mental de la Secretaría de Salud, el 38% de los mexicanos reporta algún tipo de condición psicológica.
Ante este panorama, distintas instituciones públicas y universitarias ofrecen apoyo gratuito. A nivel nacional, el 911 continúa siendo el primer canal de emergencia, mientras que la Línea de la Vida (800 911 2000), operada por la CONASAMA, brinda atención las 24 horas en crisis emocionales, consumo de sustancias y riesgo suicida.
La Secretaría de Salud cuenta con los Centros Comunitarios de Salud Mental y Adicciones (CECOSAMA), abiertos a la población sin seguridad social. En la Ciudad de México destacan los Centros de Cuidado de las Emociones del IAPA, así como LOCATEL (*0311 y 55 5658 1111) que ofrece orientación psicológica telefónica. Para derechohabientes, el IMSS atiende vía 800 2222 668 y sus módulos de psicología, mientras que el ISSSTE mantiene programas integrales en sus clínicas y hospitales. La UNAM, por su parte, opera un Programa de Atención Psicológica a Distancia accesible para cualquier persona.
Estas alternativas, presenciales y telefónicas, se han convertido en un respaldo clave para atender emergencias emocionales y dar acompañamiento oportuno. La recomendación principal de especialistas es no esperar a que la situación se agrave y buscar ayuda lo antes posible.