El Partido Verde Ecologista de México (PVEM), aliado histórico de la 4T, fijó condiciones para respaldar la reforma electoral: que se construya a través de un amplio consenso y que garantice un reparto equitativo de los recursos entre todos los partidos, sin importar su tamaño o número de votos obtenidos.
En la Reunión Plenaria del PVEM, el coordinador en el Senado, Manuel Velasco Coello, señaló que estarían de acuerdo con la propuesta de la presidenta Claudia Sheinbaum de reducir en un 50% el financiamiento a los partidos políticos, pero siempre y cuando se establezca una distribución “igualitaria” que evite ventajas para los partidos grandes. “No debe haber una reforma electoral con prisas, sino una reforma por consenso, donde se escuchen todas las voces y se fortalezca la confianza ciudadana”, dijo.
El planteamiento del Verde difiere de la visión del encargado de conducir la reforma, Pablo Gómez, y de la propia mandataria, quienes defienden que los recursos se repartan en función de la votación obtenida por cada partido. De acuerdo con estimaciones periodísticas, con el modelo actual al PVEM le corresponderían más de 800 millones de pesos en 2026; con un recorte simple recibiría cerca de 400 millones, pero con la fórmula “pareja” podría acceder a más de 600 millones.