El Buen Fin es una de las temporadas más esperadas por las familias mexicanas gracias a sus supuestas rebajas, pero no todos los descuentos son lo que parecen. Por eso, es importante entender quién organiza esta campaña y cómo distinguir entre una oferta real y una estrategia comercial.
El programa es impulsado por la Secretaría de Economía, en coordinación con instituciones como la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), con el objetivo de fortalecer la economía familiar, dinamizar el mercado interno y proteger los derechos de las personas consumidoras.
Diferencia entre oferta y promoción
- Oferta: Es una rebaja directa en el precio de un producto o servicio durante un periodo limitado o hasta agotar existencias. Ejemplo: una televisión que cuesta $10,000 y se vende en $8,000.
- Promoción: Es una estrategia comercial que puede incluir regalos, bonificaciones o condiciones especiales. Ejemplo: “Compra uno y lleva el segundo al 50%” o “te regalamos una bocina por la compra de un televisor”.
Derechos del consumidor durante El Buen Fin
- Precios claros y visibles: El precio anunciado debe coincidir con el que pagas en caja.
- Información completa: Exige conocer las características del producto, condiciones de la oferta y restricciones de pago.
- Garantía: Cualquier artículo defectuoso debe tener garantía mínima de 90 días. Las promociones no anulan este derecho.
Cómo detectar descuentos reales
- Compara precios antes y durante la temporada. Si el precio fue inflado antes del Buen Fin, el descuento podría ser falso.
- Lee las condiciones: algunos descuentos aplican solo con ciertos bancos o métodos de pago.
- Verifica fechas oficiales: las promociones fuera del periodo del Buen Fin no forman parte de la campaña.
Consejos para cuidar tu economía
- Compara precios en línea y en tienda física antes de comprar.
- Revisa términos y condiciones para evitar malentendidos.
- No compres por impulso: un descuento no vale si el producto no es necesario o de mala calidad.
El Buen Fin puede ser una gran oportunidad para ahorrar, siempre y cuando sepas identificar los descuentos reales y ejercer tus derechos como consumidor.