El uso del tramadol, uno de los analgésicos más recetados en México, vuelve a estar bajo la lupa por sus posibles efectos negativos en la salud. De acuerdo con un comunicado de la Presidencia, la presidenta Claudia Sheinbaum informó que el consumo de opioides en el país pasó de 0.1% en 2016 a 1.4% en 2025, según datos de la Secretaría de Salud, incremento que estaría relacionado con el uso del tramadol, ahora ya regulado.
Un estudio publicado por el British Medical Journal, que analizó 19 ensayos clínicos con más de 6 mil pacientes, concluyó que el medicamento ofrece un alivio mínimo del dolor crónico, pero duplica el riesgo de problemas cardiovasculares como infartos y derrames cerebrales.
Especialistas advierten que, en pacientes con dolor crónico, sedentarismo o diabetes, el uso de tramadol puede agravar su estado de salud y reducir su calidad de vida.