En redes sociales, ciudadanos de Acapulco denunciaron que el sistema de alertamiento sísmico y de desastres naturales del gobierno municipal no se activó durante el reciente sismo que se percibió con fuerza en el puerto. A través de comentarios y publicaciones, usuarios cuestionaron si alguien había escuchado las alarmas de las bocinas instaladas en distintos puntos de la ciudad, señalando que, pese al movimiento telúrico, no se emitió ninguna alerta audible.
Las críticas se intensificaron debido a que la presidenta municipal de Acapulco, Abelina López Rodríguez, ha destacado públicamente una inversión millonaria en sistemas de alertamiento y fortalecimiento de la Protección Civil. Durante la conferencia “Tu Presidenta Informa”, realizada el 28 de julio de 2025, la alcaldesa anunció nuevas acciones para reforzar los sistemas de alertamiento sísmico y meteorológico, así como el equipamiento de rescate y la capacidad de respuesta ante fenómenos naturales, asegurando que la prevención es una prioridad para su administración.

En ese encuentro, López Rodríguez informó sobre la adquisición de nuevas unidades móviles y la instalación de 13 bocinas de alertamiento en puntos estratégicos del municipio, además de adelantar que se ampliará la cobertura de estos sistemas. También afirmó que la Protección Civil contará con un presupuesto específico, el cual —dijo— se ejercerá con base en criterios técnicos y diagnósticos precisos, descartando compras “por ocurrencia” y asegurando que las decisiones se tomarán conforme a las necesidades detectadas por el personal especializado.

Sin embargo, tras el sismo, usuarios de redes sociales lanzaron un llamado colectivo para comentar en las publicaciones oficiales si alguien había escuchado las alarmas, asegurando que ninguna de las bocinas se activó. Además, denunciaron lo que calificaron como una “compra millonaria” de un servicio que, aseguran, no cumplió su función en un momento clave, lo que abrió un debate digital sobre la efectividad real del sistema de alertamiento y la necesidad de transparencia en el uso de los recursos públicos destinados a la prevención de riesgos.
En medio de estas denuncias, la ciudadanía exige una explicación clara por parte del gobierno municipal sobre el funcionamiento de las bocinas, su mantenimiento y las razones por las que no se emitió ninguna alerta, subrayando que la prevención y la información oportuna pueden marcar la diferencia para salvar vidas en una ciudad altamente vulnerable a los sismos.
Al momento el gobierno de Acapulco no se ha pronunciado al respecto.