Josefa González-Blanco Ortiz-Mena dejó su cargo como embajadora de México en el Reino Unido en medio de un escándalo por al menos 16 denuncias por acoso y maltrato laboral, presentadas por personal en funciones y extrabajadores de la representación diplomática en Londres. Los señalamientos, sustentados en reportes internos y testimonios difundidos por medios locales, describen un ambiente laboral hostil dentro de la embajada.
Las quejas refieren presunto hostigamiento sistemático, represalias y trato degradante hacia el personal, situaciones que habrían impactado la salud física y emocional de algunos trabajadores. Otros denunciantes optaron por renunciar ante la falta de soluciones efectivas. Durante su gestión, iniciada en 2021, la sede diplomática habría registrado más de 40 renuncias, una cifra inusual que el personal atribuye al clima laboral tóxico.
Aunque las denuncias fueron revisadas por instancias internas, las recomendaciones no se habrían aplicado de forma adecuada antes de su salida. Además del acoso laboral, la exembajadora enfrentó críticas por su estilo de liderazgo y por el presunto uso de recursos de la misión para promover su imagen personal y organizar eventos sociales frecuentes, acciones que, según los testimonios, no fortalecieron la relación bilateral entre México y el Reino Unido.
En este contexto, ya está en proceso la designación de Alejandro Gertz Manero como nuevo embajador de México en el Reino Unido. El exfuncionario renunció a la Fiscalía General de la República en noviembre de 2025 y cuenta con el beneplácito del gobierno británico, aunque su nombramiento aún debe ser ratificado por el Senado de la República.
La presidenta Claudia Sheinbaum expresó su confianza en que el Senado avalará la designación en los próximos días. Mientras tanto, la Embajada de México en el Reino Unido mantiene sus funciones, con el reto de recomponer el clima laboral tras la salida de González-Blanco.