Aunque suele creerse que solo los alimentos dulces elevan el azúcar en sangre, especialistas en salud advierten que varios productos salados pueden provocar picos de glucosa, incluso en personas sin diabetes. De acuerdo con MedlinePlus y la American Diabetes Association, el efecto no depende del sabor, sino del tipo de carbohidratos que contiene cada alimento.
Cuando se come, el cuerpo transforma los nutrientes en glucosa, que pasa a la sangre y activa la liberación de insulina. Los carbohidratos refinados y almidones se absorben con rapidez, elevando el azúcar más rápido que las proteínas o las grasas. Por ello, productos salados elaborados con harinas blancas pueden tener un impacto similar al de un postre.
La Clínica Cleveland y Harvard Health Publishing advierten que alimentos como pan blanco, pizza, pasta, papas fritas y comida rápida tienen índice glucémico alto, lo que favorece aumentos bruscos de glucosa. A esto se suma la presencia de azúcares ocultos en embutidos, salsas industriales y botanas ultraprocesadas, donde se usan jarabes y aditivos sin que el consumidor lo note.
Nutriólogos recomiendan acompañar estos alimentos con fibra, proteínas o grasas saludables, ya que ayudan a retrasar la absorción de glucosa. También sugieren revisar etiquetas y priorizar versiones integrales para reducir riesgos, sobre todo en personas con prediabetes o diabetes tipo 2.