Los gobiernos municipales son el primer punto de contacto del Estado con la ciudadanía y los responsables de brindar servicios básicos que impactan nuestra vida diaria, como el manejo de residuos y el mantenimiento de calles, entre otros. Sin embargo, para cumplir estas labores satisfactoriamente, es indispensable que cuenten con una política fiscal sólida que fortalezca sus recursos propios.
El reciente boletín del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), Impuesto Predial y Sobre la Adquisición de Inmuebles: Hacia el fortalecimiento de ingresos y reducción de desigualdades, revela que la recaudación municipal en México es de solo 1.6 % del PIB, cifra inferior al promedio de América Latina y el Caribe. A pesar de que el Impuesto Predial y el Impuesto Sobre la Adquisición de Inmuebles (ISAI) ya representan el 46.5 % de los ingresos propios de los municipios, cuentan con un amplio potencial para elevar la recaudación.
Sin embargo, un posible obstáculo para ello se encuentra en las limitaciones administrativas: 17.7 % de los municipios todavía maneja su padrón catastral en formato de papel, lo que dificulta la actualización de valores y limita la eficiencia tributaria.
En este contexto, la vivienda ha dejado de ser solo un derecho para convertirse en un instrumento de inversión para los sectores de mayores ingresos. Esta tendencia, sumada a las limitaciones de la oferta, ha disparado los precios en un 28 % durante los últimos cinco años. Ante este escenario, una fiscalidad estratégica sobre la vivienda surge como una herramienta clave para:
· Reducir desigualdades mediante tasas progresivas: que paguen más los que tienen más.
· Etiquetar lo recaudado para programas de acceso a la vivienda y mejora de servicios urbanos en las zonas que más lo necesitan.
· Desincentivar la especulación inmobiliaria.
En el análisis del CIEP se destaca la importancia de la modernización de los catastros y su vinculación con la justicia fiscal y el mercado inmobiliario, de manera que, si se fortalece la hacienda municipal, también se fortalece la calidad de vida de las personas.