El papa León XIV se sumó al llamado urgente de los obispos cubanos para retomar el diálogo entre Estados Unidos y Cuba, ante el aumento de tensiones provocado por la amenaza de aranceles a países que suministren petróleo a la isla, una medida anunciada por el presidente estadounidense Donald Trump.
Al término del rezo del Ángelus, este domingo 1 de febrero de 2026, el Pontífice expresó su preocupación desde el Palacio Apostólico en el Vaticano. “He recibido con gran preocupación noticias sobre un aumento de las tensiones entre Cuba y los Estados Unidos de América, dos países vecinos”, afirmó ante miles de fieles reunidos en la Plaza de San Pedro.
El Papa respaldó públicamente el mensaje difundido un día antes por la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba, quienes advirtieron sobre el riesgo de caos social, violencia y mayor sufrimiento para la población, especialmente en sectores vulnerables, si se endurecen las sanciones económicas relacionadas con el suministro de combustible.
Los obispos señalaron que la posible aplicación de aranceles al petróleo podría afectar servicios básicos como hospitales, transporte y alimentación, en un contexto ya marcado por apagones y escasez. En su pronunciamiento, pidieron reformas profundas, respeto a la dignidad humana y soluciones sin exclusiones ni confrontaciones.
León XIV exhortó a “todos los responsables” a promover un diálogo sincero y efectivo, que evite acciones que incrementen el sufrimiento del pueblo cubano. Finalmente, encomendó a la isla a la Virgen de la Caridad del Cobre, patrona de Cuba, pidiendo protección para sus habitantes.
El pronunciamiento del Vaticano se suma a reacciones internacionales que alertan sobre el impacto humanitario de un mayor aislamiento económico de Cuba, en medio de un escenario geopolítico cada vez más tenso en la región.