En un entorno donde la vida cotidiana depende cada vez más de lo digital —pagos, trabajo, educación y entretenimiento—, la seguridad en línea dejó de ser un tema exclusivo de especialistas. Hoy es un reto directo para cualquier persona conectada a internet.
En este contexto, Sophos advierte que en 2026 la identidad digital se ha convertido en el principal objetivo del ransomware y los ciberataques.
Durante años, la ciberseguridad se centró en proteger dispositivos y redes. Sin embargo, el panorama ha cambiado. Actualmente, los atacantes buscan credenciales, sesiones activas y accesos a cuentas legítimas para infiltrarse sin ser detectados.
Investigaciones recientes de Sophos muestran que más del 60% de los incidentes analizados están relacionados con compromisos de identidad, a través de phishing, robo de credenciales o ingeniería social donde la IA se ha vuelto un motor.
Además, el ransomware sigue siendo una de las principales amenazas globales y, en muchos casos, la primera etapa del ataque es justamente el acceso indebido a cuentas o perfiles legítimos.
Esto significa que, incluso si una empresa o usuario cuenta con antivirus o firewall, un atacante puede ingresar si logra engañar a una sola persona.
Más allá de la autenticación multifactor
Durante años, la autenticación multifactor (MFA) fue vista como la solución principal para proteger accesos, y sigue siendo fundamental. Sin embargo, los atacantes han aprendido a evadirla mediante técnicas como robo de sesiones, ingeniería social avanzada o explotación de configuraciones débiles.
Por ello, hoy se recomienda adoptar un enfoque conocido como “identity-first security”, que prioriza monitorear continuamente quién accede, cómo lo hace y si su comportamiento es normal o sospechoso.
Este modelo combina detección continua, inteligencia de amenazas y esquemas de confianza cero, permitiendo detectar anomalías antes de que escalen a un incidente mayor.
Ransomware: más actores, más víctimas, más sofisticación
El ecosistema del ransomware también está cambiando. Ya no depende únicamente de grandes grupos criminales. Actualmente existen múltiples actores, modelos de ransomware como servicio y nuevas tácticas que aceleran la ejecución de ataques.
Incluso, nuevas operaciones criminales han demostrado una rápida capacidad para comprometer organizaciones en distintos países y sectores, utilizando herramientas legítimas para moverse dentro de redes sin generar alertas inmediatas.
Este escenario confirma que el cibercrimen se está profesionalizando, volviéndose más accesible para nuevos atacantes y aumentando el número potencial de víctimas.
El rol del usuario: la primera línea de defensa
Para Sophos, el avance de las amenazas digitales refuerza que la ciberseguridad es una responsabilidad compartida entre tecnología, organizaciones y personas.
“Hoy la ciberseguridad ya no es solo un tema tecnológico; es un tema de gestión de riesgos y de cultura digital. Las organizaciones y los usuarios deben entender que proteger su identidad digital es proteger su vida personal y profesional”, señala Ketty Alvear, Country Manager de Sophos en México.
Asimismo, advierte que la evolución del ransomware y los ataques de identidad obligan a cambiar la mentalidad de protección:
“En nuestros análisis recientes hemos identificado que los ciberataques ya no empiezan forzando sistemas; empiezan engañando personas para que compartan sus contraseñas reales. Por eso la educación digital y la conciencia del usuario son tan importantes como la tecnología”.
Recomendaciones para proteger tu información en la vida digital diaria
Ante el crecimiento de ataques basados en identidad y el avance del ransomware, los especialistas de Sophos recomiendan adoptar hábitos digitales preventivos que reduzcan el riesgo de robo de información y acceso no autorizado a cuentas personales.
- Prioriza biometría sobre contraseñas cuando sea posible
El uso de reconocimiento facial o huella digital añade una capa adicional de protección frente a los códigos tradicionales, que pueden ser adivinados, filtrados o robados mediante phishing. - Activa la autenticación multifactor en todas tus cuentas
Especialmente en correo electrónico, banca y redes sociales. Si no es posible usar aplicaciones de autenticación, asociar el número telefónico sigue siendo mejor que usar solo contraseña. - Piensa antes de compartir información personal en redes sociales
Datos aparentemente inofensivos pueden ser utilizados por ciberdelincuentes para responder preguntas de seguridad o suplantar identidades. - Descarga aplicaciones solo desde tiendas oficiales
Las apps fuera de tiendas oficiales pueden contener malware. Además, eliminar aplicaciones que ya no usas reduce la superficie de riesgo en tu dispositivo. - Desconfía de correos y mensajes inesperados
Los ataques de phishing suelen simular mensajes de bancos, servicios de paquetería o plataformas digitales. Antes de hacer clic, verifica el remitente y evita abrir archivos adjuntos desconocidos. - Cuestiona mensajes que generan urgencia
Los ciberdelincuentes suelen presionar para que tomes decisiones rápidas. Ante cualquier mensaje alarmante, verifica la información usando canales oficiales. - Usa contraseñas únicas, largas y complejas
Se recomienda usar contraseñas de al menos 16 caracteres y evitar repetirlas entre cuentas. Los administradores de contraseñas pueden ayudar a gestionarlas de forma segura. - Mantén dispositivos y aplicaciones actualizadas
Las actualizaciones corrigen vulnerabilidades de seguridad. Instalar parches y software de seguridad reduce significativamente el riesgo de ataques. - Realiza respaldos periódicos de tu información
Contar con copias de seguridad permite recuperar información en caso de ataques de ransomware, fallas técnicas o pérdida de dispositivos.
Estas prácticas contribuyen a reducir riesgos cibernéticos y a fortalecer la seguridad digital en el entorno personal y profesional.