En redes sociales como TikTok e Instagram se ha vuelto común escuchar el término therian. Se refiere a personas que dicen identificarse de manera involuntaria, a nivel emocional, espiritual o psicológico, con un animal. No significa que crean ser totalmente un animal, sino que asumen rasgos como parte de su identidad personal.
La palabra proviene del griego therion, que significa “bestia”. Este fenómeno también se relaciona con la teriantropía, concepto que describe la conexión interna con una especie animal específica.
¿Cómo se expresan los therians?
Algunos adoptan elementos visuales como máscaras o accesorios que representan al animal con el que se identifican. En ciertos casos imitan movimientos, sonidos o practican cuadrupedia. Sus encuentros suelen organizarse en parques o espacios abiertos y comparten experiencias principalmente en internet.
Quienes forman parte de esta comunidad sostienen que no se trata de un disfraz ni de una actuación, sino de una vivencia identitaria. Sin embargo, el tema ha generado debate público, sobre todo cuando se presentan conductas que causan incomodidad en espacios compartidos.
Diferencias con los furros o furries
Los furros o furries pertenecen a una subcultura enfocada en personajes animales de ficción. Suelen participar en cosplay y crear trajes elaborados llamados fursuits. En este caso, la identidad gira en torno a la afición por mundos y personajes antropomorfos, no a una identificación personal profunda.
En resumen, mientras los furros se relacionan con una expresión artística o recreativa, los therians describen su vínculo con animales como parte de su identidad cotidiana.
También existe el término otherkin, que engloba a personas que se identifican con seres no humanos, incluidos mitológicos o espirituales. Estos conceptos surgieron en foros digitales en Estados Unidos durante las décadas de 1980 y 1990 y hoy se difunden principalmente en redes sociales.