El precio de la carne de res en México alcanzó niveles históricos tras el cierre de fronteras de Estados Unidos al ganado mexicano y la caída en el inventario bovino en ese país. De acuerdo con el Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA), la cotización internacional subió cerca de 16%, presionando el mercado interno.
El bloqueo a los becerros mexicanos por casos de gusano barrenador impacta directamente a productores del norte del país. Además, reduce la disponibilidad de ganado en Estados Unidos en un momento de baja oferta, lo que eleva aún más el precio de la carne.
En paralelo, México mantiene una alta dependencia de importaciones de carne de cerdo. El GCMA advierte que existe una “dependencia estructural”, ya que las compras externas superan 163 mil toneladas. El país es el mayor importador mundial de cerdo y principal cliente de Estados Unidos.
Pese a este entorno, las exportaciones de carne de res crecieron 27.1% en valor durante enero de 2026. Alcanzaron 225 millones de dólares, frente a 177 millones del mismo mes del año pasado. También subieron las ventas de carne de cerdo en 17.5% y las de ave en 90%.
Sin embargo, el saldo comercial sigue en números rojos. Las importaciones totales de res, cerdo y pollo sumaron 641 millones de dólares, contra exportaciones por 292 millones. El déficit es de 349 millones de dólares.
El encarecimiento de la proteína animal impacta directamente en el bolsillo de las familias mexicanas y podría reflejarse en mercados locales, incluido Guerrero. El comportamiento de la frontera y la producción interna será clave en los próximos meses.