Estados Unidos comenzó a aplicar este martes 24 de febrero de 2026 un nuevo arancel global del 15% a las importaciones, por decisión del presidente Donald Trump, quien reafirmó su agenda proteccionista pese al reciente revés judicial de la Corte Suprema de Estados Unidos.
El mandatario había anunciado inicialmente un gravamen general del 10%, pero durante el fin de semana confirmó que sería elevado al 15%. Según la Casa Blanca, la medida busca combatir “los grandes y graves déficits de la balanza de pagos”.
El nuevo arancel tendrá una vigencia de 150 días, salvo que el Congreso decida extenderlo. La disposición se apoya en la sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, que permite aplicar gravámenes temporales bajo determinadas condiciones.
El arancel general no se aplicará a la mayoría de los productos provenientes de Canadá y México, en el marco del tratado de libre comercio entre los tres países.
No obstante, productos específicos como automóviles y acero sí podrán ser gravados de forma discrecional por el Ejecutivo, según determinó la Corte Suprema en una votación de 6 a 3.
En su fallo, el máximo tribunal declaró ilegal una parte sustancial de los aranceles previamente impuestos y limitó la facultad del presidente para modificarlos invocando razones de “emergencia nacional”, argumento que Trump había utilizado desde abril del año pasado como herramienta diplomática y económica.