Irán lanzó misiles contra varios países de Medio Oriente en respuesta a los bombardeos realizados por Estados Unidos e Israel en su territorio. La ofensiva incluyó objetivos en Israel, Qatar, Bahréin, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita.
El gobierno iraní calificó su acción como “legítima defensa” y advirtió que usará todos sus recursos militares. Autoridades señalaron que algunas bases con presencia estadounidense fueron blanco directo de los ataques.
En Israel sonaron las sirenas en Jerusalén y otras ciudades. El Ejército informó que interceptó varios misiles. No se reportan víctimas hasta el momento, aunque las autoridades advirtieron que la defensa aérea no es infalible.
En Bahréin, sede de la Quinta Flota de Estados Unidos, se registraron explosiones cerca de instalaciones navales. En Qatar, el Ministerio de Defensa aseguró haber interceptado proyectiles dirigidos a la base aérea Al Udeid. Emiratos Árabes Unidos confirmó daños materiales en Abu Dabi y la muerte de un civil.
Arabia Saudita y Kuwait también informaron ataques contra instalaciones militares vinculadas a Washington. Varios gobiernos de la región condenaron la ofensiva y afirmaron que se reservan el derecho de responder.
Analistas internacionales advierten que la magnitud de esta respuesta supera episodios previos y aumenta el riesgo de una guerra regional. La ONU y líderes europeos han pedido desescalada inmediata.
El conflicto impacta una zona estratégica para el petróleo y el comercio global. Una escalada prolongada podría afectar mercados internacionales y la estabilidad mundial.
La tensión crece. El desarrollo de las próximas horas será clave para determinar si la crisis se contiene o deriva en un conflicto mayor.
Foto: Dos niños inspeccionan los restos de un cohete iraní que, según se informa, fue interceptado por las fuerzas israelíes en la zona rural meridional de Quneitra, cerca de Altos del Golán. (BBC)