La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció que su gobierno impulsará un “Plan B” de reforma electoral, luego de que su iniciativa original fuera rechazada en la Cámara de Diputados por no alcanzar la mayoría calificada.
Durante su conferencia matutina del 12 de marzo, la mandataria aseguró que el resultado en el Congreso “no es una derrota” y defendió el objetivo de su propuesta, que buscaba reducir el gasto público destinado a partidos políticos y autoridades electorales.
Sheinbaum adelantó que la nueva iniciativa será enviada el lunes 16 de marzo y tendrá como eje principal disminuir privilegios en congresos locales y ayuntamientos.
Entre las medidas planteadas está establecer límites al presupuesto de los congresos estatales, ya que actualmente existen entidades con el mismo número de legisladores pero con gastos muy distintos.
El plan también propone reducir el número de regidores en algunos municipios, con el argumento de destinar el dinero ahorrado a obras públicas como drenaje, agua potable o bacheo.
Además, la presidenta planteó ampliar los mecanismos de participación ciudadana, permitiendo consultas sobre temas electorales y flexibilizando la revocación de mandato.