El gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, habría rechazado esfuerzos diplomáticos impulsados por aliados de Medio Oriente para iniciar negociaciones con Irán y poner fin al conflicto armado en la región.
De acuerdo con información citada por Reuters, tres fuentes familiarizadas con las conversaciones señalaron que Washington no mostró interés en avanzar en una vía diplomática para detener la guerra.
Por su parte, autoridades iraníes también descartaron un alto el fuego mientras continúen los ataques de Estados Unidos e Israel. Dos funcionarios iraníes de alto nivel afirmaron que varios países han intentado mediar para frenar la escalada, pero sin resultados hasta ahora.
La postura de ambas partes sugiere que el conflicto podría prolongarse durante más tiempo, en medio de una creciente preocupación internacional por el impacto humanitario y económico.
Entre las consecuencias más relevantes se encuentra el cierre del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el transporte de petróleo a nivel mundial.
Además, ataques estadounidenses contra la isla iraní de Jark, principal centro de exportación petrolera del país, han elevado la tensión en la región.
El nuevo líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, advirtió que Irán mantendrá cerrado el estrecho de Ormuz y amenazó con intensificar las acciones militares contra países vecinos si continúan los bombardeos.
Analistas advierten que la situación podría tener impactos en el precio global del petróleo y en la estabilidad del Medio Oriente.