La Fiscalía General de la República obtuvo un fallo clave en el caso del exdirector de Pemex, Emilio Lozoya, luego de que un tribunal federal ordenara que una mansión en Ixtapa-Zihuatanejo pase a manos del Estado mexicano.
La propiedad pertenecía a su exesposa, Marielle Helene Eckes, y fue adquirida en 2013 por 1.9 millones de dólares. De acuerdo con las autoridades, el inmueble habría sido comprado con recursos de procedencia ilícita.
El inmueble, ubicado en el exclusivo condominio Quinta Mar, cuenta con una extensión de más de 3 mil 500 metros cuadrados y forma parte de las investigaciones relacionadas con el caso Odebrecht.
Según la FGR, la compra estaría vinculada a sobornos entregados por Altos Hornos de México a Lozoya durante su gestión en Pemex.
El tribunal revocó una resolución previa que había rechazado la extinción de dominio, permitiendo ahora que la propiedad sea transferida a la Federación.
Este fallo representa un nuevo golpe legal para Lozoya, quien enfrenta otros procesos, incluyendo la disputa por una residencia en Lomas de Bezares, en la Ciudad de México.
Marielle Helene Eckes, señalada por presunto lavado de dinero y asociación delictuosa, es considerada prófuga de la justicia mexicana y se presume que se encuentra en Alemania.
El caso forma parte de una de las tramas de corrupción más relevantes en México en los últimos años, vinculada a sobornos internacionales y desvío de recursos públicos.