El medicamento Ozempic, utilizado para tratar la diabetes tipo 2 y la pérdida de peso, perderá su patente en varios países, lo que abrirá la puerta a la llegada de versiones genéricas más económicas. La medida impactará mercados como México, Brasil, India y China, donde farmacéuticas ya preparan alternativas con el mismo principio activo, la semaglutida.
Durante años, el fármaco desarrollado por Novo Nordisk dominó el mercado con alta demanda y precios elevados. Con el fin de la exclusividad, se prevé una mayor competencia que podría reducir significativamente los costos y ampliar el acceso para millones de pacientes.
Especialistas señalan que el abaratamiento también podría impulsar el uso masivo del medicamento, lo que genera preocupación por un posible consumo sin supervisión médica. Además, advierten sobre efectos secundarios, incertidumbre a largo plazo y el riesgo de recuperar peso tras suspender el tratamiento.
En Estados Unidos y Europa, las patentes seguirán vigentes por algunos años, por lo que la reducción de precios no será inmediata en todos los mercados.
Foto de Pavel Danilyuk