De acuerdo con registros del Supervisor de Elecciones del Condado de Palm Beach, el mandatario envió su papeleta a principios de este mes desde su complejo turístico Mar-a-Lago, en Florida.
Un día antes, Trump reiteró en declaraciones públicas que el voto por correo es “sinónimo de fraude electoral”, postura que ha mantenido desde las elecciones presidenciales de 2020.
La votación en Florida tenía como objetivo elegir entre la demócrata Emily Gregory y el republicano Jon Maples para ocupar un escaño en la Cámara de Representantes que quedó vacante tras la salida del legislador Mike Caruso.
La Casa Blanca restó importancia al hecho y señaló que es conocido que el presidente participa en las elecciones del estado de Florida, donde mantiene su residencia.
El voto por correo ha sido un tema de debate político en Estados Unidos, especialmente desde la pandemia de COVID-19, cuando millones de ciudadanos utilizaron este método para emitir su sufragio.
Actualmente, el Senado estadounidense discute una propuesta legislativa que exigiría prueba de ciudadanía para registrarse como votante, iniciativa respaldada por Trump y rechazada por legisladores demócratas.