Cuatro de cada diez empresas en México no están listas para la transición hacia la jornada laboral de 40 horas, según un estudio de EY México. El principal obstáculo es el costo de adaptación, además de ajustes operativos y legales que implicará la reforma.
La encuesta aplicada a 165 organizaciones señala que 44% aún analiza el cambio, mientras que solo 27% ha iniciado acciones. La reforma, publicada el 3 de marzo de 2026, establece una reducción gradual de la jornada: 48 horas en 2026 hasta llegar a 40 horas en 2030, sin reducción salarial.
El informe también indica que el 71% de las empresas utiliza horas extra de manera constante, lo que complica la transición. Reducir la jornada sin modificar estos esquemas podría generar presión operativa y financiera.
Entre las principales preocupaciones, el 85% teme el impacto presupuestal, 60% señala falta de información y 55% advierte una posible caída en productividad. Las empresas deberán ajustar turnos, contratos, reglamentos internos y negociaciones sindicales.