El Congreso de la Unión aprobó el nombramiento de tres nuevos integrantes del Instituto Nacional Electoral (INE), en una votación marcada por la falta de consenso con la oposición.
Los nuevos consejeros son Arturo Manuel Chávez López, Frida Denisse Gómez Puga y Blanca Yassahara Cruz García, quienes permanecerán en el cargo hasta 2035.
La designación fue impulsada por legisladores de Morena junto con sus aliados, el Partido Verde y el Partido del Trabajo, logrando 334 votos a favor frente a 127 en contra de PAN, PRI y Movimiento Ciudadano.
El proceso incluyó negociaciones de más de ocho horas para lograr acuerdos internos, luego de desacuerdos entre las fuerzas oficialistas sobre los perfiles propuestos inicialmente.
Uno de los nombramientos que más debate generó fue el de Chávez López, considerado cercano a la presidenta Claudia Sheinbaum. Su alta calificación en el proceso de selección provocó cuestionamientos por parte de la oposición, que denunció falta de transparencia.
Con esta designación, el Consejo General del INE mantendrá una mayoría de mujeres, con seis consejeras y cinco consejeros, en línea con la política de paridad de género.
Sin embargo, partidos opositores calificaron el proceso como irregular y señalaron que se trató de una imposición del oficialismo, lo que refleja la creciente polarización política en el país.
Este nombramiento marca la primera ocasión desde 2003 en que consejeros electorales son designados sin el respaldo de la oposición, lo que abre un nuevo capítulo en la relación entre fuerzas políticas rumbo a futuros procesos electorales.