La senadora Alma Anahí González Hernández advirtió que uno de los principales retos en la regulación de la inteligencia artificial es evitar que esta tecnología se convierta en una herramienta de manipulación y desinformación que ponga en riesgo la libertad de prensa y el derecho ciudadano a estar informado.
Durante la inauguración del foro “Frecuencia Digital: el futuro de la IA en el periodismo mexicano”, la legisladora señaló que México necesita reglas claras para el uso de inteligencia artificial en contenidos informativos, particularmente para transparentar cuándo una pieza fue creada con IA, definir responsabilidades sobre lo publicado y proteger la voz, imagen y trabajo de periodistas.
González Hernández alertó que actualmente ya es posible redactar notas, generar imágenes o crear videos completamente con inteligencia artificial, incluso simulando hechos que nunca ocurrieron, lo que obliga a establecer límites y mecanismos de control.
La senadora sostuvo que, aunque esta tecnología transforma la investigación, producción y consumo de información, en una democracia no puede ponerse en riesgo la libertad de expresión, el derecho a la información ni la libertad de imprenta.
Subrayó que, aunque México aún no cuenta con una legislación específica en materia de inteligencia artificial, ya existen bases jurídicas como la protección de datos personales, derechos de autor, derecho de réplica y responsabilidad sobre contenidos, que pueden servir como punto de partida para una regulación más amplia.
“La tecnología tiene que ir de la mano de la justicia social y de la protección de los derechos. No se trata de tenerle miedo a la inteligencia artificial, sino de entenderla y usarla con responsabilidad”, afirmó.
En el mismo foro, Rolando Rodrigo Zapata Bello advirtió que una noticia falsa tiene hasta 70 por ciento más probabilidades de difundirse que una verdadera, lo que vuelve urgente establecer controles sobre el uso de IA en la conversación pública.
Por su parte, Luis Donaldo Colosio Riojas señaló que la inteligencia artificial ya modificó la forma en que se entiende el periodismo, la verdad, la autoría y la responsabilidad pública, al permitir automatización de contenidos, síntesis de voz y generación algorítmica con niveles cada vez más realistas.
También participó Yeidckol Polevnsky Gurwitz, quien llamó a revisar los programas educativos para preparar a nuevas generaciones en el uso ético y estratégico de estas herramientas, con una formación tecnológica y sensibilidad social.
Las y los legisladores coincidieron en que la inteligencia artificial representa una oportunidad para fortalecer sectores como salud, economía y periodismo, pero advirtieron que sin regulación también puede convertirse en un instrumento de manipulación y desinformación.