Estados Unidos dio por terminada su ofensiva militar contra Irán y anunció una nueva fase enfocada en proteger la navegación en el estrecho de Ormuz, una ruta clave para el comercio mundial de petróleo. El anuncio lo hizo el secretario de Estado, Marco Rubio, quien aseguró que la etapa de ataques ya concluyó.
Rubio informó que la operación militar “Furia Épica”, iniciada el 28 de febrero, terminó oficialmente y ahora será sustituida por “Proyecto Libertad”, una estrategia que Estados Unidos define como defensiva y cuyo objetivo es escoltar buques y garantizar la salida de embarcaciones atrapadas en el Golfo Pérsico.
El cambio ocurre tras el alto al fuego que entró en vigor el 7 de abril entre Washington y Teherán. Según Rubio, esta nueva fase ya no contempla ataques directos, salvo que Irán abra fuego primero. Con ello, Estados Unidos busca reducir la tensión militar sin abandonar su presencia en una de las rutas marítimas más sensibles del mundo.
El estrecho de Ormuz es estratégico porque por esa vía circula cerca del 20 por ciento del petróleo global, según estimaciones del mercado energético internacional. Cualquier bloqueo o escalada militar en esa zona impacta de forma directa en el precio del crudo y en la estabilidad económica mundial.
Rubio también defendió la continuidad de la presencia militar en Medio Oriente y criticó la Ley de Poderes de Guerra de Estados Unidos, al considerar que limita la capacidad de respuesta del Ejecutivo.
Con este giro, Washington cambia de una fase ofensiva a una estrategia de contención, con el foco puesto en seguridad marítima, comercio energético y presión militar limitada sobre Irán.