El secretario de Educación Pública, Mario Delgado, reconoció que faltó consultar a maestros, madres y padres de familia antes de plantear cambios al calendario escolar 2025-2026. La propuesta de adelantar el fin de clases y ampliar las vacaciones provocó críticas en distintos estados del país.
Durante una reunión con autoridades educativas estatales, Delgado aceptó que México enfrenta realidades diferentes y que no puede existir un solo calendario escolar para todas las regiones. Puso como ejemplo las altas temperaturas en Sonora, la humedad en la Huasteca y las condiciones de comunidades en Oaxaca y Tabasco.
El funcionario explicó que la intención del ajuste respondía a factores como el calor extremo y los problemas de movilidad previstos por el Mundial de Futbol 2026. Sin embargo, reconoció que la decisión se tomó sin escuchar suficientes opiniones de las comunidades escolares.
También señaló que, tras la entrega de calificaciones en junio, muchas escuelas entran en periodos administrativos con poca actividad académica real. Afirmó que mantener abiertos los planteles solo para cumplir días oficiales termina afectando a docentes y alumnos.
Mario Delgado destacó que cuando las escuelas cierran, la carga del cuidado de niñas y niños suele recaer principalmente en las mujeres. Además, criticó que muchas empresas no ofrecen flexibilidad laboral para atender a las familias durante vacaciones o cambios escolares.
El titular de la SEP propuso abrir una discusión nacional para rediseñar el calendario educativo y adaptarlo a las necesidades de cada región. Incluso cuestionó el modelo actual de 185 a 200 días de clases, al considerar que responde a criterios internacionales y no necesariamente a la realidad mexicana.
El debate toma fuerza en entidades como Guerrero, donde las altas temperaturas y los fenómenos climáticos suelen afectar el ritmo escolar cada año.