Estados Unidos endureció la vigilancia financiera contra el empleo de migrantes indocumentados al ordenar a bancos y cooperativas identificar y reportar operaciones sospechosas relacionadas con esta práctica.
La medida fue anunciada por la Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN), organismo dependiente del Departamento del Tesoro. El aviso se emitió semanas después de que el presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva para restringir créditos y servicios financieros a personas sin autorización para trabajar en territorio estadounidense.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, afirmó que la administración federal “no permitirá que los inmigrantes indocumentados abusen de las instituciones financieras”. Según FinCEN, algunos empleadores utilizan esquemas irregulares para contratar trabajadores sin documentos en sectores como agricultura, construcción, hostelería y servicio doméstico.
La agencia identificó prácticas como el uso indebido de números de Seguro Social, empresas fantasma e intermediarios laborales para ocultar pagos. Además, informó que durante 2025 las instituciones financieras reportaron más de 2 mil 500 millones de dólares en operaciones sospechosas vinculadas con fraudes de nómina. Por ello, emitió 18 indicadores de alerta para facilitar la detección de estos movimientos.
Para millones de familias migrantes mexicanas en Estados Unidos, estas medidas podrían significar mayores revisiones financieras, más dificultades para acceder a servicios bancarios y una vigilancia más estricta sobre actividades laborales y económicas cotidianas.