Hay políticos que llegan a gobernar un estado sin conocerlo. Que nunca han caminado sus brechas ni conocen el nombre de sus ríos. Que aprendieron el nombre de los municipios en un briefing de campaña. Karen Castrejón Trujillo no es uno de ellos.
Es abogada por la Universidad Autónoma de Guerrero. Creció en este estado, lo estudió, lo trabajó y lo disputó desde adentro durante más de dos décadas. el paso político más importante de su vida al momento lo da al registrarse formalmente como aspirante a encabezar los Comités de Transformación en Guerrero, en el marco de la alianza de Morena, el Partido Verde y el PT, el bloque político que gobierna el país y que se prepara para disputar 17 gubernaturas en 2027.
No es un salto al vacío. Es el resultado lógico de una carrera que empezó desde abajo, sin apellidos políticos heredados, o acceso al presupuesto de gobierno, y que se construyó peldaño por peldaño en el lugar más difícil para hacerlo: Guerrero, el estado con mayor grado de marginación del país, donde más de la mitad de la población vive en condición de pobreza y donde la política tiene historia de promesas sin cumplir.
Los primeros pasos: el medio ambiente como convicción
Su primer cargo público no fue un escaño ni una dirección general. Fue una militante en el partido Verde desde su paso por la univerdad. Nunca ha pertenecido a otro partido. Fue asesora de la Comisión de Ecología del Ayuntamiento de Acapulco. Un trabajo técnico, de escritorio y de campo, que en un estado como Guerrero —donde el mar, la selva, los ríos y la sierra no son paisaje sino sustento de miles de familias— tiene un significado concreto y cotidiano.
Desde ahí, Karen Castrejón construyó una especialización que no es cosmética. Años después, ya como titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales del Gobierno del Estado, representó a Guerrero en la Asociación Nacional de Autoridades Ambientales. No era un cargo simbólico: era la persona responsable de defender el patrimonio natural de un estado que vive del turismo, de la pesca artesanal y de la tierra, en un contexto en que el cambio climático ya no es una amenaza futura sino una realidad que Guerrero vivió con dureza en el huracán Otis.
Eso es lo que distingue su perfil ambiental del discurso genérico: no aprendió los temas en campaña. Los trabajó primero.
De lo local a lo nacional: un camino sin atajos
Después vino el Congreso local, la Legislatura LX del Estado de Guerrero, donde fue coordinadora de la fracción de su partido e integrante de la Comisión de Gobierno. Luego, la dirigencia estatal del Partido Verde en Guerrero, la representación distrital en el Distrito 4 con sede en Acapulco, y la coordinación de una campaña a gobernador en 2015, llegando a ser Secretaria de Medio Ambiente de Guerrero. Cargos que, sumados, representan algo poco común en la política mexicana: una trayectoria construida en el territorio, no importada de la capital.
En noviembre de 2020, Karen Castrejón dio el salto definitivo: se convirtió en la Dirigente Nacional del Partido Verde, siendo la primera mujer en ocupar ese cargo en la historia del partido. Un hecho que, en un país donde las dirigencias partidistas han sido históricamente terreno masculino, vale la pena nombrar con todas sus letras.
Fue también Diputada Federal en la LXV Legislatura, presidiendo la Comisión de Medio Ambiente y Recursos Naturales, y participando en las comisiones de Turismo y Jurisdiccional. Y hoy es Senadora de la República en la LXVI Legislatura, vicecoordinadora del Grupo Parlamentario del Partido Verde, secretaria en las comisiones de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, y de Relaciones Exteriores. Una agenda técnica amplia, que va del medio ambiente a la política internacional.
Aliada de la Transformación: no por conveniencia, sino por convicción
Desde el Partido Verde, Karen Castrejón ha sido clara: “Hemos defendido y seguiremos defendiendo a la Presidenta de la República, porque no sólo fue electa democráticamente, sino que además encabeza un proyecto que busca justicia social, que busca desarrollo sostenible, que busca estabilidad para el país.” Ese respaldo, dice, no es táctico. Es institucional y orientado al interés de la gente.
Su alineación con las prioridades de la presidenta Claudia Sheinbaum no es declarativa. En seguridad, ha respaldado las estrategias de coordinación entre fuerzas federales y estatales, particularmente sensibles en un Guerrero que conoce mejor que nadie el peso de la violencia sobre las comunidades. En medio ambiente, su agenda en el Senado empuja una agenda de bienestar ecosistémico que conecta directamente con la política energética y de recursos naturales del gobierno federal. En lo social, Castrejón ha señalado que el Partido Verde mantendrá su respaldo al proyecto de la presidenta Sheinbaum y buscará aportar una agenda enfocada en bienestar social, protección del medio ambiente, acceso al agua y conservación de los recursos naturales.
Y en materia de derechos de las mujeres, su trabajo en el Senado incluye iniciativas para sancionar la violencia digital y el uso de inteligencia artificial para dañar la imagen de mujeres y niñas —una amenaza nueva que no distingue entre Acapulco, Chilapa, Tlapa o Zihuatanejo.
El momento: Guerrero, 2026
La senadora Karen Castrejón es aspirante a la gubernatura de Guerrero, un proceso que arranca formalmente el 23 de junio con su registro como coordinadora de los Comités de Defensa de la Cuarta Transformación. La legisladora ha informado que realizará su registro como aspirante a la coordinación estatal de los Comités en Defensa de la 4T en Guerrero como parte de su ruta política dentro del movimiento.
No llega como figura paracaidista. Llega como la guerrerense que lleva más de dos décadas construyendo dentro del estado, que conoce sus carencias y también su potencial, que ha trabajado los temas que más le importan a la gente —el agua, la tierra, la seguridad de las mujeres, el empleo— y que tiene la experiencia institucional para convertir esas prioridades en política pública.
La coalición de Morena, PT y PVEM busca llegar fortalecida y unida a los comicios de 2027 mediante procedimientos transparentes. En Guerrero, Karen Castrejón es la carta del Partido Verde dentro de esa alianza. Una carta que tiene biografía, trayectoria y raíces propias en el estado.
En un Guerrero que ha visto pasar muchas promesas y pocos resultados, eso no es poco. Es, quizá, lo más honesto que una candidatura puede ofrecer: una historia real, de rostro nuevo y manos limpias.
Por: Raúl Gatica