La afición mexicana ha llevado su pasión por la Selección Nacional a un nivel donde el futbol se mezcla con la fe durante el Mundial 2026. En distintas ciudades del país, seguidores del Tricolor realizan promesas personales con la esperanza de que el equipo consiga la victoria en la Copa del Mundo.
De acuerdo con un reportaje publicado por The Wall Street Journal, muchos aficionados ofrecen cambiar hábitos o cumplir compromisos si México obtiene un buen resultado. Algunos prometen dejar de beber, mejorar en sus estudios o convertirse en mejores esposos y padres. Para ellos, el respaldo al equipo también representa una expresión de esperanza.
El medio destaca que estas promesas forman parte de una tradición arraigada en sectores de la sociedad mexicana. Incluso muestra la imagen de una figura del Niño Jesús vestida con los colores de la Selección Mexicana, como ejemplo de la manera en que algunos seguidores combinan símbolos religiosos con su apoyo al futbol durante el torneo.
La publicación subraya que, cuando juega el Tricolor, la expectativa trasciende el ámbito deportivo y se convierte en un fenómeno cultural. La ilusión por una victoria mundialista impulsa a miles de personas a renovar compromisos personales y mantener vivas costumbres que reflejan el profundo vínculo entre identidad, fe y futbol.
Para muchas familias mexicanas, el Mundial representa un momento de unión y esperanza, donde el apoyo a la Selección fortalece la convivencia y mantiene viva la ilusión de alcanzar un resultado histórico en casa.
Con información y foto del WSJ