La tensión entre la UEFA y la FIFA escaló este fin de semana luego de que el organismo que dirige el fútbol europeo asegurara que perdió la confianza en el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, tras el fallido intento de impulsar un plan para vender participaciones privadas en la Copa del Mundo y otros torneos internacionales.
En un comunicado, la UEFA calificó la propuesta como un proyecto “deplorable” y criticó que se haya desarrollado de manera apresurada, sin transparencia y sin consultar a las federaciones afiliadas. El organismo sostuvo que este tipo de decisiones ponen en riesgo la gobernanza y la esencia del fútbol internacional.
La presión sobre Infantino aumentó en los últimos días luego de que diversas federaciones, encabezadas por la UEFA, manifestaran su rechazo al proyecto e incluso plantearan la posibilidad de boicotear competiciones organizadas por la FIFA. Además, Carlos Cordeiro, uno de los principales asesores del dirigente, presentó su renuncia al expresar su desacuerdo con la iniciativa.
Ante las críticas, la FIFA retiró el plan que contemplaba la creación de una filial independiente con inversión de capital privado para administrar los derechos comerciales y operativos de competencias como la Copa del Mundo. El organismo aseguró que los recursos obtenidos serían reinvertidos en el desarrollo del fútbol.
Sin embargo, la UEFA afirmó que el episodio dejó al descubierto problemas de transparencia dentro de la FIFA y señaló que trabajará junto con otras confederaciones para impulsar mecanismos que impidan la aprobación de proyectos similares sin un proceso de consulta.
Gianni Infantino, quien asumió la presidencia de la FIFA en 2016 con la promesa de fortalecer la transparencia, buscará la reelección el próximo año. No obstante, el creciente rechazo de distintas confederaciones internacionales abre un nuevo escenario de incertidumbre sobre su continuidad al frente del máximo organismo del fútbol mundial.