La presidenta Claudia Sheinbaum anunció que su gobierno prepara una iniciativa para modificar la reforma sobre las llamadas pensiones doradas, con el fin de eliminar contradicciones en la Constitución y brindar certeza jurídica a los pensionados de organismos como Pemex y la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
Durante la conferencia matutina, la mandataria explicó que la decisión se tomó después de que pensionados manifestaran inconformidades y presentaran observaciones ante la Consejería Jurídica del Ejecutivo Federal.
Sheinbaum señaló que, durante el análisis de la reforma, se detectó que el texto constitucional contiene dos criterios distintos para fijar el límite de las pensiones, lo que ha generado interpretaciones contradictorias.
Por su parte, la consejera jurídica, Luisa María Alcalde, explicó que la Constitución establece, por un lado, que nadie puede recibir una pensión superior al salario de la Presidenta de la República y, por otro, fija un límite equivalente al 50 por ciento de esa remuneración.
Ante esa situación, indicó que la interpretación aplicada por el Gobierno ha sido la más favorable para los pensionados, por lo que actualmente el tope corresponde al salario que percibe la titular del Ejecutivo Federal.
La presidenta informó que la iniciativa será enviada al Congreso durante el próximo periodo ordinario de sesiones para armonizar el contenido del artículo 127 constitucional y evitar futuras controversias legales.
La reforma sobre pensiones de exfuncionarios de altos mandos busca establecer límites a las jubilaciones con cargo al erario, con el objetivo de generar ahorros para destinarlos a los Programas para el Bienestar. De acuerdo con estimaciones del Gobierno federal, la medida permitiría recuperar alrededor de 5 mil millones de pesos.