Hildegarda de Bingen (1098-1179), abadesa medieval y pionera en diversos campos, no solo fue canonizada por la Iglesia Católica, sino que sus aportaciones marcaron hitos en la historia de la cerveza y la sexualidad femenina. En la Edad Media, Hildegarda descubrió el uso del lúpulo, que dio a la cerveza su sabor característico y propiedades conservantes, permitiendo almacenarla por más tiempo. Este descubrimiento sentó las bases para la cerveza moderna que consumimos hoy.
Además de su contribución a la cervecería, Hildegarda fue la primera en describir el orgasmo femenino en su tratado “Libro de causas y remedios de las enfermedades”. A diferencia de sus contemporáneos, Hildegarda afirmó que el placer sexual no era obra del pecado, y reconoció que las mujeres también lo experimentaban. Describió de manera detallada el clímax de la pareja y la importancia del placer compartido.
Su visión adelantada a su época no solo la hizo destacarse en campos como la botánica, la teología y la música, sino que también desafió las creencias de su tiempo en torno a la sexualidad y el rol de las mujeres.
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