Un artículo reciente de la Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales (ACFIMAN) destaca que, además de ser esenciales en una dieta saludable, las frutas pueden servir como matrices para el desarrollo de alimentos funcionales, lo que aumenta su valor nutritivo. Estos alimentos, fortificados con vitaminas, minerales y probióticos, ayudan a mejorar la salud y prevenir enfermedades.
Las técnicas como la impregnación a vacío y las coberturas comestibles permiten introducir nutrientes en frutas como la manzana y la papaya, manteniendo su estructura y apariencia frescas. Estas innovaciones, con aplicaciones industriales en diversos países, ofrecen un gran potencial para el desarrollo de productos en mercados como el venezolano, donde la oferta de alimentos funcionales aún es limitada.