Al finalizar una relación laboral, es común escuchar términos como finiquito e indemnización, pero ambos conceptos tienen diferencias importantes que todo trabajador debe conocer. Aquí te explicamos en qué consiste cada uno y cuándo aplica.
¿Qué es el finiquito?
El finiquito es un pago obligatorio al terminar cualquier contrato laboral, independientemente de la causa (renuncia, despido justificado o término de contrato temporal). Sirve para liquidar cualquier deuda pendiente entre el empleador y el trabajador.
Incluye:
• Salario pendiente: Días trabajados no pagados.
• Vacaciones no disfrutadas y su prima vacacional (25%).
• Aguinaldo proporcional: Fracción del aguinaldo correspondiente al tiempo laborado.
• Bonos o pagos extra: Cualquier remuneración pendiente por horas extras o bonos.
¿Qué es la indemnización?
La indemnización es una compensación económica que se otorga solo en casos de despido injustificado o cuando el empleador incurre en faltas graves. Busca resarcir al trabajador por la pérdida inesperada de su empleo.
Aplica en casos como:
• Despido injustificado: Sin una causa legal válida.
• Rescisión por parte del trabajador: Cuando el empleador incurre en faltas graves, como falta de pago o acoso.
• Terminación anticipada de contrato sin justificación legal.
Diferencias clave entre finiquito e indemnización
1. Causa:
• Finiquito: Se da en cualquier término de contrato.
• Indemnización: Solo por despido injustificado o faltas graves.
2. Obligatoriedad:
• Finiquito: Siempre es obligatorio.
• Indemnización: Solo en casos específicos.
3. Cálculo:
• Finiquito: Basado en pagos pendientes (salarios, vacaciones, aguinaldo).
• Indemnización: Incluye tres meses de sueldo, prima de antigüedad y finiquito.
4. Conceptos incluidos:
• Finiquito: Salarios, vacaciones, aguinaldo proporcional.
• Indemnización: Tres meses de sueldo más el finiquito.
Importancia de conocer tus derechos
Saber distinguir entre ambos conceptos es crucial para reclamar lo que te corresponde legalmente. Si tienes dudas, consulta con un abogado laboral o acude a las instituciones de protección laboral de tu país.