La vaquita marina, considerada el cetáceo más pequeño y uno de los animales más amenazados del planeta, enfrenta sus últimos días. Un informe de la Comisión para la Cooperación Ambiental (CCA), organismo creado bajo el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), reveló que actualmente solo quedan entre 6 y 8 ejemplares en todo el mundo, lo que representa una reducción drástica frente a los 567 individuos registrados en 1997.
El reporte responsabiliza directamente a México, al señalar una “falta de voluntad política” y deficiencias en la aplicación de la ley para frenar la pesca ilegal y proteger el hábitat del mamífero. Aunque desde 2020 se prohibió el uso de redes de enmalle, estas siguen siendo utilizadas de manera recurrente en el Alto Golfo de California, incluso dentro de la llamada “Zona de Tolerancia Cero”.
La principal amenaza para la vaquita es su captura incidental en las redes utilizadas para la pesca de totoaba, un pez cuya vejiga natatoria alcanza precios de entre 20,000 y 80,000 dólares por kilo en el mercado negro de Asia, lo que convierte esta práctica en un negocio atractivo para grupos criminales organizados y pescadores locales. La similitud en tamaño y hábitat entre la totoaba y la vaquita hace que esta última quede atrapada y muera en las mismas redes.
El informe resalta que, pese a los esfuerzos anunciados por México —como la instalación de bloques de concreto con ganchos para destruir redes, la presencia de la Secretaría de Marina y el diseño de redes alternativas “vaquita-friendly”—, estas medidas no han sido efectivas. Muchos pescadores afirman que las nuevas artes de pesca no ofrecen la misma rentabilidad y, bajo amenazas de competidores ilegales, optan por continuar con las prácticas prohibidas.
La CCA también señala que los controles son insuficientes: las inspecciones en barcos son limitadas, no todos los buques cuentan con monitoreo satelital, y persiste la práctica de trasladar capturas ilegales a otras regiones para evadir la ley. Esta falta de rigor en la supervisión abre la puerta a que la pesca ilegal se mantenga prácticamente en los mismos niveles que antes de las restricciones.
Ante este escenario, el T-MEC abre la puerta a sanciones económicas. De acuerdo con el informe, Estados Unidos podría presionar a México con medidas comerciales si no se demuestra un compromiso real con la protección de la especie. Estas sanciones podrían afectar exportaciones clave, lo que sumaría un componente económico a una crisis ambiental ya crítica.
La vaquita marina, endémica del norte del Golfo de California, representa un indicador de la salud de todo el ecosistema marino. Su inminente desaparición no solo significaría la pérdida de una especie única, sino también el fracaso de políticas ambientales mexicanas bajo la lupa internacional.