América Latina y el Caribe necesitarán alrededor de 14 millones de cuidadores certificados para atender a adultos mayores hacia el año 2050, debido al acelerado envejecimiento de la población, de acuerdo con estimaciones del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Especialistas del organismo señalaron que la región está envejeciendo más rápido que las economías desarrolladas, pero sin haber alcanzado los mismos niveles de ingreso, lo que transformará los mercados laborales y las políticas sociales en las próximas décadas.
Mientras países como Estados Unidos tardaron más de 60 años en duplicar su población mayor de 65 años, varias naciones latinoamericanas experimentarán ese cambio en periodos mucho más cortos.
El BID advirtió que los trabajos de cuidado serán difíciles de sustituir por inteligencia artificial debido a su componente humano. Actividades como acompañar a un adulto mayor, administrar medicamentos o brindar apoyo emocional requieren interacción directa y atención personalizada.
Sin embargo, la institución destacó que esta transición también representa una oportunidad económica, ya que la expansión de servicios de cuidado podría convertirse en uno de los principales motores de empleo en la región.
La llamada economía del cuidado incluye atención a adultos mayores, personas con discapacidad y niños, además de infraestructura, capacitación y certificación profesional de trabajadores.
El organismo también señaló que fortalecer este sector puede aumentar la participación laboral femenina, ya que muchas mujeres dejan el mercado laboral para asumir tareas de cuidado dentro del hogar.
En los últimos años, el BID ha movilizado cerca de 700 millones de dólares en financiamiento para proyectos relacionados con servicios de cuidado, programas de desarrollo infantil y esquemas de certificación para cuidadores.