Durante las primeras dos semanas del nuevo gobierno de Donald Trump, las autoridades estadounidenses han detenido a 8,768 migrantes y deportado a casi 6,000 personas, según datos del Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
Las autoridades han destacado que las deportaciones incluyen a personas acusadas de delitos como tráfico de drogas, falsificación, homicidio y trata de personas. En comparación con el último año fiscal, en el que el ICE realizaba 310 detenciones diarias, la cifra ha aumentado a 626 arrestos por día con la nueva administración.