Una celebración de Año Nuevo terminó en tragedia en una estación de esquí de Suiza, luego de que un incendio devastador en un bar nocturno dejara al menos 40 personas muertas y 119 heridas. Las autoridades suizas señalaron de manera preliminar que el fuego habría sido provocado por bengalas colocadas en botellas de champán durante los festejos, las cuales alcanzaron materiales altamente inflamables en el techo del establecimiento.
El siniestro ocurrió en el bar Le Constellation, ubicado en la exclusiva zona turística de Crans-Montana, en el cantón de Valais. De acuerdo con testigos y autoridades, cerca de 200 jóvenes se encontraban en el lugar cuando las llamas se propagaron con extrema rapidez desde el techo del sótano. Videos difundidos en redes sociales muestran botellas de champán con bengalas encendidas, mientras segundos después el fuego y el humo cubren el recinto.
Expertos en incendios explicaron que el material acústico del techo habría actuado como un acelerante, provocando un fenómeno conocido como combustión súbita, en el que casi todo el espacio se incendia de manera simultánea. El consultor independiente Stephen MacKenzie advirtió que este tipo de materiales pueden comportarse como “gasolina plástica”, generando quemaduras graves en cuestión de segundos.
La fiscal suiza Beatrice Pilloud informó que la investigación sigue en curso y se analiza si el bar cumplía con las normas de seguridad, especialmente en la instalación de paneles de espuma y las rutas de evacuación. Testigos relataron escenas de pánico, con decenas de personas atrapadas en una escalera estrecha, mientras otros intentaban escapar por ventanas ante la densa nube de humo.
Los servicios de emergencia respondieron en minutos y trasladaron a los heridos a hospitales dentro y fuera del país. El Hospital Universitario de Ginebra reportó que la mayoría de los pacientes tienen entre 15 y 30 años, muchos con lesiones críticas por quemaduras e inhalación de humo. Medios internacionales como CNN y Reuters documentaron testimonios de sobrevivientes y rescatistas que describen cuerpos tendidos en calles cercanas y escenas de gran desesperación.
Las autoridades suizas confirmaron que los propietarios del bar, de nacionalidad francesa, ya fueron entrevistados como parte de la investigación, mientras continúa el proceso de identificación de las víctimas. El presidente de Suiza calificó el hecho como una de las peores tragedias recientes del país, en tanto familiares y amigos de los asistentes esperan respuestas sobre lo ocurrido.