La ONG Elementa DDHH advirtió sobre el impacto de las deportaciones masivas en la salud mental de los migrantes en Tijuana, lo que aumenta el riesgo de consumo de sustancias y situación de calle. La directora en México, Renata Demichelis Ávila, destacó que la crisis de opioides en la frontera afecta especialmente a hombres deportados de EE.UU.
Expertos han señalado la urgencia de implementar una política real de salud mental, ya que la deportación genera frustración y depresión en los afectados. Organizaciones civiles como PrevenCasa y Verter intentan atender esta problemática, pero no cuentan con recursos suficientes.
Adriana Muro Polo, directora ejecutiva de Elementa, alertó que la falta de apoyo gubernamental deja a los migrantes en situación de vulnerabilidad ante el crimen organizado. Advirtió que medidas insuficientes, como tarjetas de apoyo económico, no resuelven el problema de fondo.