Un hallazgo arqueológico sorprendió a investigadores en el Amazonas brasileño, donde la caída de un árbol en el municipio de Fonte Boa dejó al descubierto siete urnas cerámicas prehispánicas, dos de ellas de gran tamaño, con restos humanos y animales. El descubrimiento ocurrió en el sitio arqueológico Lago do Cochila, una zona de várzea (planicie inundable) conocida por albergar antiguas islas artificiales construidas con tierra y fragmentos de cerámica.
Las urnas, localizadas a unos 40 centímetros de profundidad, carecían de tapas visibles, lo que sugiere que fueron selladas con materiales orgánicos ya descompuestos. En su interior se encontraron huesos humanos, restos de peces y quelonios, lo que apunta a prácticas funerarias con componentes rituales y alimentarios. Según la arqueóloga Geórgea Layla Holanda, algunas piezas fueron elaboradas con una arcilla verdosa poco común, posiblemente perteneciente a una tradición cerámica avanzada distinta de las ya reconocidas en la región.
El rescate de las urnas fue posible gracias a la colaboración entre arqueólogos y habitantes de la comunidad de São Lázaro do Arumandubinha, quienes construyeron estructuras elevadas para acceder al hallazgo. Posteriormente, los objetos fueron trasladados en canoa al Instituto Mamirauá, en Tefé, en un viaje de hasta 12 horas. El descubrimiento abre nuevas líneas de investigación sobre las culturas amazónicas ancestrales y su nivel de conocimiento en la construcción de plataformas habitables y en sus prácticas funerarias.
Foto: Geérgea Layla Holanda