Desigualdad en México crece mientras la riqueza se concentra

IMSS permitirá aumentar la pensión Ley 73 a partir de febrero de 2026

Partido Verde dialoga en Gobernación

Dark Light
¿Qué revelan los nuevos datos y por qué la desigualdad ya es un riesgo social?

La desigualdad económica en México sigue ampliándose y coloca a millones de personas en una situación de desventaja frente a una élite cada vez más rica. Así lo revela el informe Riqueza sin control, democracia en riesgo de OXFAM, que advierte sobre el impacto de la concentración de la riqueza y la debilidad fiscal en América Latina.

De acuerdo con el estudio, entre 2020 y 2024 la riqueza de los ultrarricos en la región creció alrededor de 443%, mientras que el Producto Interno Bruto (PIB) apenas registró un crecimiento promedio anual de 2.4%. En ese periodo, los 14 ultrarricos más acaudalados acumularon una riqueza conjunta cercana a 663 mil millones de dólares, con incrementos estimados de 54 millones de dólares diarios. Esta disparidad evidencia que el crecimiento económico no se distribuye de manera equitativa.

El impacto se refleja directamente en la vida de los trabajadores. En 2024, una persona con salario mínimo en la región necesitaba trabajar cerca de 90 años para ganar lo que un multimillonario obtiene en un solo día. Para 2026, la proyección es aún más preocupante: se requerirían 102 años de trabajo para alcanzar esa misma cifra. Este contraste resume la profundidad de la brecha de ingresos.

En México, las cifras confirman un escenario de desigualdad extrema. Datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía indican que 29.6% de la población vive en condiciones de pobreza. Sin embargo, la situación cambia de forma drástica según la entidad. Mientras Baja California, Baja California Sur y Nuevo León registran niveles cercanos al 10%, estados como Chiapas, Guerrero y Oaxaca superan el 50%, una diferencia de hasta 6.7 veces entre regiones.

Otro indicador clave es la razón de ingreso, que compara a la población en pobreza extrema con la no pobre. A nivel nacional el promedio es de 1.9 veces, pero en Chiapas alcanza 37.2, lo que evidencia una disparidad profunda en los ingresos. El PIB per cápita también muestra contrastes: el promedio nacional ronda los 13 mil 826 dólares anuales, mientras que en estados del sur esta cifra es muy inferior, limitando el acceso a oportunidades y servicios básicos.

A la desigualdad económica se suma la exclusión en salud. La falta de acceso a servicios médicos refleja una brecha estructural donde el lugar de residencia define la posibilidad de ejercer este derecho. OXFAM advierte que, sin un nuevo pacto fiscal y políticas que reduzcan la concentración de la riqueza, la desigualdad en México seguirá creciendo y podría convertirse en un riesgo para la estabilidad social y democrática.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Related Posts