Madrid. Escala la tensión diplomática entre Estados Unidos y España. El presidente estadounidense, Donald Trump, calificó a España como un “socio terrible” y amenazó con cortar las relaciones comerciales, luego de que el gobierno español negara el uso de las bases militares de Rota y Morón de la Frontera para una eventual intervención en Medio Oriente sin apego a la legalidad internacional y a los acuerdos bilaterales vigentes.
La decisión fue adoptada por el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y respaldada por el Consejo de Ministros. En respuesta, Trump declaró durante una rueda de prensa junto al canciller alemán, Friedrich Merz, que instruyó a su secretario del Tesoro, Scott Bessent, a “cortar todos los tratos con España”.
El mandatario estadounidense criticó además que España no se comprometiera a elevar su gasto en defensa al 5 por ciento del PIB, como —aseguró— sí lo hicieron otros miembros de la OTAN. “Podríamos detener el comercio mañana u hoy. Un embargo. Podría hacer lo que quiera con ellos”, advirtió.
Respuesta de Madrid
El gobierno español defendió su postura mediante un comunicado oficial, en el que subrayó que España “es un miembro clave de la OTAN” y un socio comercial fiable para 195 países, incluido Estados Unidos. También señaló que cualquier revisión de la relación comercial debe respetar la legalidad internacional y los acuerdos bilaterales entre la Unión Europea y Washington.
Asimismo, aseguró contar con recursos para mitigar posibles impactos económicos y diversificar cadenas de suministro en caso de represalias comerciales.
La vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, líder de Sumar, respondió que “España no acepta chantajes ni lecciones de un país agresor” y defendió la soberanía nacional.