Escuchar música todos los días podría ser más que un hábito agradable: también podría ayudar a proteger la salud del cerebro. Un reciente estudio realizado por investigadores australianos encontró que los adultos mayores que integran la música en su vida cotidiana tienen un riesgo hasta 39% menor de desarrollar demencia en comparación con quienes no lo hacen.
La investigación forma parte del Estudio Longitudinal de Personas Mayores de ASPREE, que siguió durante cerca de una década a más de 10 mil adultos de 70 años o más. Entre los 10,893 participantes, alrededor de 7 mil dijeron escuchar música la mayoría de los días, y fueron precisamente ellos quienes mostraron una mejor función cognitiva, especialmente en pruebas de memoria y de desempeño general.
Aunque el estudio no demuestra que la música prevenga directamente la demencia, los resultados sugieren un vínculo sólido. Joanne Ryan, jefa de la unidad de Neuropsiquiatría Biológica y Demencia de la Universidad de Monash, explicó que la música estimula diversas áreas del cerebro y puede mejorar el estado de ánimo, factores que podrían contribuir a este efecto protector. Expertos citados por The Washington Post señalan que escuchar música activa regiones motoras, sensoriales y emocionales, favoreciendo la comunicación entre distintas áreas cerebrales.
Además de escuchar música, reproducirla —aunque en menor grado— también se asoció con beneficios, reduciendo el riesgo de demencia aproximadamente en un 35%. Especialistas como el neurocientífico Daniel Levitin destacan que esta actividad puede aumentar la resiliencia cerebral al promover nuevas conexiones neuronales.
Aunque se necesita más investigación para confirmar estos efectos, los hallazgos refuerzan la importancia de integrar actividades placenteras como la música en la vida diaria de las personas mayores, especialmente ante el crecimiento global de los trastornos neurodegenerativos.