Francia enfrenta una crisis climática sin precedentes tras registrar 35 días consecutivos de lluvia, el periodo más largo desde que se iniciaron los registros oficiales en 1959. Entre el 14 de enero y el 17 de febrero de 2026, una serie ininterrumpida de borrascas atlánticas activó la alerta roja en varios departamentos, dejando un saldo de tres fallecidos y más de 2,000 viviendas afectadas.
Este fenómeno extremo superó el récord anterior de 32 días establecido en 2023. Ciudades como Burdeos y Saintes vieron sus ríos alcanzar niveles críticos, mientras que el suelo, totalmente saturado, perdió su capacidad de absorber el agua. El impacto estructural fue severo, con cortes en líneas ferroviarias, redes eléctricas y el uso de escuelas como refugios temporales para los damnificado
Las inundaciones en Francia 2026 exponen la fragilidad de la infraestructura moderna ante un clima inestable. La urbanización en zonas inundables y la alteración de cauces fluviales han reducido las defensas naturales del territorio, convirtiendo fenómenos meteorológicos en desastres sociales y económicos.