El fraude bancario más común en México es el “vishing”, una modalidad de ingeniería social en la que delincuentes se hacen pasar por ejecutivos para robar información y dinero.
De acuerdo con especialistas de HSBC México, los estafadores llaman a las víctimas con supuestas alertas de seguridad y las presionan para actuar de inmediato. En muchos casos, piden transferir recursos a cuentas “seguras” o compartir datos confidenciales.
La magnitud del problema es alta. Al cierre de 2025, se registraron más de 7.2 millones de reclamaciones contra bancos en el país, y 7 de cada 10 están relacionadas con posibles fraudes, según la Condusef.
Una señal clave es cualquier llamada que solicite información personal o instrucciones para mover dinero. Los bancos no piden realizar operaciones por teléfono.
Para evitar caer en estos engaños, expertos recomiendan colgar ante cualquier duda y contactar directamente al banco. También es importante mantener actualizados los datos y monitorear constantemente los movimientos.
Ante cualquier irregularidad, se debe reportar de inmediato para bloquear cuentas y evitar mayores pérdidas.