Una intensa tormenta sorprendió al norte de Arabia Saudí al cubrir de granizo amplias zonas del desierto, uno de los entornos más áridos del planeta.
El fenómeno se registró el 11 de marzo de 2026 en regiones como Al-Jawf y Tabuk, donde las lluvias anuales apenas alcanzan entre 50 y 100 milímetros. En pocas horas, el hielo se acumuló sobre dunas y caminos, creando un contraste inusual entre la arena rojiza del desierto y una capa blanca de granizo.
Videos difundidos en redes sociales muestran wadis —antiguos cauces secos de ríos— convertidos en “ríos de hielo”, cuando el granizo fue arrastrado por corrientes de agua tras la tormenta.
Meteorólogos explican que este fenómeno ocurre cuando aire frío en las capas altas de la atmósfera choca con aire cálido y húmedo en superficie, lo que genera tormentas convectivas capaces de producir granizo.
Ante las condiciones meteorológicas, autoridades saudíes activaron alertas por tormentas eléctricas, granizo e inundaciones, además de advertencias por ráfagas de viento de hasta 60 kilómetros por hora.
Aunque es un fenómeno poco común, especialistas señalan que este tipo de eventos extremos pueden ocurrir incluso en regiones desérticas.