El arzobispo de Acapulco, Leopoldo González González, ofreció una disculpa pública a turistas y automovilistas que quedaron varados por más de siete horas durante el bloqueo registrado el pasado 2 de febrero en la Autopista del Sol, y llamó a canalizar las inconformidades por la vía del diálogo, sin afectar los derechos de terceros.
Durante su mensaje dominical, el prelado lamentó las afectaciones ocasionadas por el cierre de la vía y subrayó que la manifestación social es legítima, pero debe ejercerse con responsabilidad y respeto. En ese sentido, insistió en que el entendimiento y la comunicación son herramientas indispensables para resolver conflictos sin generar mayores daños a la sociedad.
González González reconoció la gravedad de la violencia y la presencia del crimen organizado en Guerrero, pero enfatizó que la construcción de la paz no es tarea exclusiva de las autoridades. Señaló que este proceso debe iniciar desde las familias, comunidades y barrios, con una participación activa de la sociedad para reconstruir el tejido social.
El arzobispo también expresó su solidaridad con las víctimas de la violencia y sus familias, y exhortó a no normalizar el sufrimiento ni la indiferencia social. Al referirse al Diálogo Nacional por la Paz, afirmó que no puede haber reconciliación sin colocar a las víctimas en el centro, garantizando verdad, justicia y reparación del daño, además de atender de manera prioritaria a las juventudes para romper los ciclos de violencia.
En su mensaje final, reiteró el llamado a la unidad y al diálogo como pilares para avanzar hacia una convivencia basada en la paz, la justicia y la fraternidad en Acapulco y en todo Guerrero.
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