Aunque el mercado de valores y la tasa de empleo son referencias clave para medir la salud económica, los economistas también analizan señales menos convencionales para prever una posible recesión.
Uno de estos indicadores es el índice de ropa interior masculina, una teoría popularizada por el expresidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan. La caída en las ventas de este producto sugiere que los consumidores están limitando sus gastos en artículos no esenciales.
Otro factor es la disminución en la compra de snacks. Durante 2023, el volumen de ventas en tiendas de conveniencia en Estados Unidos cayó un 4.3 por ciento, con reducciones del 6 por ciento en dulces y chocolates, y del 7 por ciento en productos refrigerados.
El comportamiento del mercado de cigarrillos también es relevante. Aunque el consumo de tabaco suele mantenerse estable en crisis económicas, una abundancia de cartones en los estantes puede indicar una menor compra por parte de los consumidores. Además, quienes fuman tienden a cambiar a marcas más económicas en tiempos de incertidumbre financiera.
Otro signo de recesión es el aumento en las ventas de botellas pequeñas de licor. Los consumidores optan por presentaciones más accesibles para reducir gastos, aunque estas resulten más costosas por volumen.
Si bien estos indicadores no determinan por sí solos una recesión, su combinación con otros factores económicos puede ayudar a prever dificultades financieras en el futuro.
Foto de ZN con IA Grok