La inflación anual en México se ubicó en 4.63% durante marzo, impulsada principalmente por el aumento en frutas y verduras, de acuerdo con datos del Inegi. El encarecimiento impactó directamente a productos básicos y presionó el gasto de los hogares.
El jitomate fue el producto con mayor incremento en la primera quincena del mes. También subieron la calabacita, el limón y el tomate verde. En proteínas, el pollo registró un alza moderada frente al aumento más fuerte en los productos agrícolas.
Sin embargo, algunos precios mostraron una baja. El huevo registró una disminución durante el mismo periodo, al igual que servicios de telecomunicaciones como internet, telefonía y televisión de paga. Aun así, estas reducciones no compensaron el alza general en alimentos.
El comportamiento de la inflación será clave para las próximas decisiones del Banco de México sobre la tasa de interés, en medio de presiones en la canasta básica y variaciones en productos esenciales.