Un grupo de científicos descubrió un “interruptor” en el cerebro que podría explicar por qué las personas recaen en malos hábitos y adicciones, incluso después de largos periodos de abstinencia.
La investigación, realizada por especialistas de la Universidad de California en San Diego y publicada en la revista Neuron, identificó que el problema no está solo en el sistema de recompensa, como se creía.
Los expertos encontraron que ciertas neuronas en la corteza prefrontal —encargada de la toma de decisiones— actúan como una especie de “puerta” que mantiene activo el comportamiento adictivo.
Se trata de las neuronas inhibitorias con parvalbúmina (PV). Cuando estas células están hiperactivas, el cerebro mantiene abierto el circuito de búsqueda de sustancias o hábitos dañinos.
Esto explicaría por qué una persona puede recaer incluso tras meses o años sin consumo.
En pruebas con ratones, los científicos lograron frenar la búsqueda de cocaína al desactivar estas neuronas, lo que abre nuevas líneas de tratamiento.
El hallazgo sugiere que las adicciones no son solo falta de voluntad, sino un problema en los circuitos cerebrales.
Especialistas consideran que este descubrimiento podría permitir el desarrollo de terapias más precisas para tratar adicciones y otros comportamientos compulsivos.
Por ahora, la investigación apenas comienza, pero ya marca un cambio en la forma de entender la salud mental.